Ry Cooder pone a la venta hoy su nuevo trabajo "
My Name Is Buddy". Esta vez el musicólogo nos lleva por
los caminos del folk de raíces, blues y country para contar la historia de un gato rojo llamado Buddy que peregrina por la América
de la Gran Depresión económica, contándonos historias solidarias de
trabajadores, de sindicatos, de manifestaciones, de las actividades que nos unían. Las colaboraciones del octogenario
Pete Seeger y su hermano Mike, el acordeonista
Flaco Jiménez o el líder de los Chieftains,
Paddy Moloney han hecho realidad este disco.
"My Name is Buddy" y su obra anterior, "Chavez Ravine",
son parte de una trilogía que habla de un mundo que desaparece. "Chavez" sobre la desaparición de las raíces y 'Buddy' de la desaparición de la solidaridad. En el tercero dejará que se escuche la voz de un "
redneck" de mentalidad sencilla pero capaz de hacer oír su amargura con el mejor "
honky tonk", género de música muy querido descubierto por él cuando tenía sólo ocho años.
Pero Ry es algo más que música. Sus opiniones políticas le llevan a c
alificar al actual presidente norteamericano de payaso. Por otro lado no es muy partidario de las nuevas tecnologías, se niega a vender su música en Internet o que suene en un iPod.
Le preocupa la crisis de las discográficas. Piensa en el vacío que dejará un mundo sin discos, sólo con ese sonido degradante, empequeñecedor y que convierte todo en basura que es, en su opinión, Internet.